Vente pa’ qui: 4 pesos de propina y Pampa Yakuza en La Plata

Por NOELIA TEGLI

 

Algunos eligen combatir el viernes frío con una bolsa de agua caliente en la cama, otros con algunas frazadas y las estufas encendidas, y otros prefieren ir a La Plata a ver a dos bandas que te dejan en remera al quinto tema: 4 pesos de propina y Pampa Yakuza. Ya saben qué elegimos nosotros…

El Teatro Opera aún está para campera y bufanda, aunque la cerveza helada nunca va a desentonar. 21:15, las luces se apagan, las manos se tienden para levantar del suelo al que tenemos al lado y los primeros acordes de ‘Vente pa’ qui’ de los 4 pesos da el puntapié a la noche. La armoniosa melodía enseguida se fusiona con la furia del ska de ‘No hay tiempo’.

Tiempo hoy hay, lo que no hay es duda que son uruguayos: los vientos como protagonistas, los “vamo’ arriba”, el cómo  suenan las congas candomberas, la murga innata y hasta la boina del guitarrista que (si no ves de lejos) parece Denis de No te va gustar. Y la participación en la voz de todos los músicos, claro, rotación cual equipo de vóley. Gastón Puentes, tras la partida de Diego Rossberg hace sólo unos meses, tomó el puesto de frontman, y no pasa desapercibido con su camisa rosa y blanca muy veraniega.

Todos los recitales siempre tienen sus personajes, sin excepción. Un pibe de campera verde pierde una zapatilla en ‘Sacamela (Basta)’, así que directamente para ‘Hoy sopa hoy’ prefiere sacárselas. Sabe que va a saltar y hacer el típico paso ska por lo que dure la lista (Nota de autor: qué difícil describir cómo se hace el paso ska: sería algo así como elevar una pierna en un ángulo de 90°, desarmás rápido dando una patada para atrás, como cuando los toros toman impulso para embestir la tela roja, y elevás inmediatamente la otra pierna también a 90°, y así, con los brazos como remos. ¿Se entendió más o menos, no? Bueno, no, perdón).

Suena ‘Mejor no hablar de ciertas cosas’, de Sumo ahora en voz de ‘Pepe’, encargado de la percusión y de la arenga constante con el “¡Vamo’arriba!”. Y si vos me preguntás hoy qué carajo es el amor, yo les contesto: “la joven rollinga de top blanco que no deja de mirar enamorada a la banda en la nueva canción que dan a conocer por primera vez”, aunque seguiría con esos ojos marrones enormes y brillantes en ‘Ea ea apepé’, ‘Pirata’ y ‘Ama, ama y ensancha el alma’, de Extremoduro.

“Gente que ríe, gente que llora, gente que canta, gente que baila…” ‘La máquina II’ y ‘La balacera’ anuncian que se llega al tramo final, y por eso ‘Calza’,  lookeado para la ocasión, rapea y Gastón hace sonar su colorida tuba al ritmo de la cumbia psicodélica platense. La Plata era una ciudad tranquila, pero no vivía dormida…

Los ojos de la rollinga de top blanco siguen brillando, el flaco de campera verde ya no está descalzo pero sí sentado, porque en ‘Glu Glu’ se baja un cambio para luego sí explotar con la elegida para cerrar la noche de los charrúas: ‘Sontalverkapolka’. Y ahí vuelve el pasito ska (ojalá hayan entendido cómo era). Seguramente habrán guardado algo de energía para la fecha en Groove del sábado. El escenario queda caliente para que a la media hora se subiera Pampa Yakuza a festejar sus 15 años en la ciudad de las diagonales.

A las 23 subieron los cumpleañeros, con Hernán de camisa celeste, corbata azul y zapatos y cinturón marrones, de punta en blanco para bailar los 18 valses de la lista. ‘Dejarse llevar’, ‘Hagamos uno’ y ‘Bla bla bla’ abren la noche, junto a los globos que los fieles seguidores de la ciudad siempre hacen presente. Parece que Pampa va a dejarnos en remera también. Ska-cumbia-chamamé-flamenco-murga-carnavalito-rock, ¿vos de qué querés?

“¿Querés ver guita?”, dice ‘Lucho’ y con los primeros punteos marca que va a sonar ‘La danza de los perdidos’. “A lustrar bien los pepés, milonga lunes a viernes…”. ‘Yaku’ toma la posta con una canción que lamentablemente no es atemporal: ‘Skapando a los 90’.

Suenan los silbatos, se reciclan los globos y se corean dos clásicos, ‘Buscando sin esperar’ y ‘La mañana del mañana’. ‘Galle’ y el ‘Ruso’ se juntan con sus guitarras y bajos delante de la batería de Ariel para hacer ‘Desde el umbral’, y el público que no distingue de edades sólo puede echar una amplia sonrisa, saltar, o sólo contemplarlos. La energía entre la gente y la banda se siente.

Las canciones de amor no pueden faltar, por eso con las palmas (y dos chicas rubias que hasta simulan tener polleras gitanas delante del escenario y se ‘tiran’ algún que otro paso de flamenco) se acompaña a ‘Costumbre y sentimiento’.

Si hay una banda local es Encías Sangrantes, que está volviendo a los escenarios, y como previa a sus dos shows en la casa, ‘el Toto’, su cantante, se sube para hacer junto a sus amigos, los Pampa, ‘Acertijos’ y estallan los aplausos.

Así como no puede faltar ‘Qué bien te va’, tampoco lo pueden hacer las cumbias enganchadas ni los pasos de Hernán. Un mix de cumbias de los 90 (Cómo te voy a olvidar-Nunca me faltes-Amores como el nuestro) dan paso a ‘Viejos fantasmas’ y su coreografía con las manos en alto de un lado al otro, tal como pusieron de moda en las giras por la costa de hace ya unos lejanos veranos. (Ya 15 años de Pampa… cómo pasa el tiempo)

Sale a la luz el trapo de Glew en ‘De vuelta’ y ‘Dando pasos’, para dar pista al combo final: ‘Brillante sol’, ‘Juntos’ y el clásico ‘Carnaval para tu desconsuelo’, con los músicos en el público. El abrazo ahora sí, único y sentido.

Salir del teatro y el vientito en la cara nos hizo replantear si valió la pena la elección entre recital o bolsa de agua caliente… Luego recordamos lo que fueron los shows de las dos bandas, que la rollinga con su top tendría más frío que nosotros y no se lamentó. “Prefiero hervir de este lado, a vivir congelado…”

 

Ph: AGUSTÍN MIRANDA

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